
Armando, el de la canción de Mermelada Brunch, no esta solo. Tiger Wood, el golfista, tiene el mismo problema en su casa. A los dos les pega su mujer. Todos los reportes de prensa indican que la esposa le cayo a palazos, con los mismos golf clubs con los que el le pega a sus tees. El origen de la violencia doméstica fue la travesura de Tiger con una bar tender en New York. Al salir volando de su casa, Tiger se llevo por delante un hidrante y le encrustó su Cadillac SUV al primer árbol que se le cruzó.
Tiger es de pocas palabras y solo ha dicho que toda la culpa del accidente es suya y pide que se respete su privacidad. El aspira que con esas palabras, todo el mundo sacie su interés y el tema se cierre. Se equivoca. A tres días del suceso, el tema pica y se extiende.
Los gurús en comunicación han dicho que Tiger ha hecho muy mal al no haber tomado el control de la historia. La historia esta siendo escrita en base a especulaciones, o suposiciones, o visiones que los vecinos tienen sobre la familia Wood. En cambio, Alex Rodríguez, Mark McGwire, Kobi Bryant, David Letterman confesaron sus pecados, pidieron disculpas a sus seguidores, y salieron siendo unos héroes. Pero, más importante, todos ellos mataron el escándalo que en su momento los envolvía.
Mientras, Tiger no le dice a sus seguidores, y a sus patrocinantes, como fue que perdió el control de su SUV; aunque no debía ir muy rápido porque las bolsas de aire no salieron. Ha dejado también la intriga de para donde iba a esa hora de la madrugada, 2:30 am; si el no parece de los que va a Wal-Mart a buscar las ofertas del Viernes Negro.
Alí Rodríguez, el ministro de Hacienda de Venezuela, si parece que le hace caso a los asesores de comunicación. Salió raudo a decir que el capitalismo salvaje fue la causa de los malos manejos de los propietarios de los banquitos intervenidos. Un buen argumento. Sin embargo, Alí fue escaso con los detalles. Como es que nadie sabia lo que le pasaba en esos bancos? Como es que esos bancos cambiaron de dueño así como así? Quien decidió colocar fondos públicos en esos banquitos?
Al igual que Tiger, mucho es lo que Alí tiene que explicar. Espero que Alí salga del atolladero y que no tenga una esposa curiosa como la de Tiger, que le caiga a palos, pero de beisbol; porque supongo que un revolucionario que se respete no juega golf.
Tiger es de pocas palabras y solo ha dicho que toda la culpa del accidente es suya y pide que se respete su privacidad. El aspira que con esas palabras, todo el mundo sacie su interés y el tema se cierre. Se equivoca. A tres días del suceso, el tema pica y se extiende.
Los gurús en comunicación han dicho que Tiger ha hecho muy mal al no haber tomado el control de la historia. La historia esta siendo escrita en base a especulaciones, o suposiciones, o visiones que los vecinos tienen sobre la familia Wood. En cambio, Alex Rodríguez, Mark McGwire, Kobi Bryant, David Letterman confesaron sus pecados, pidieron disculpas a sus seguidores, y salieron siendo unos héroes. Pero, más importante, todos ellos mataron el escándalo que en su momento los envolvía.
Mientras, Tiger no le dice a sus seguidores, y a sus patrocinantes, como fue que perdió el control de su SUV; aunque no debía ir muy rápido porque las bolsas de aire no salieron. Ha dejado también la intriga de para donde iba a esa hora de la madrugada, 2:30 am; si el no parece de los que va a Wal-Mart a buscar las ofertas del Viernes Negro.
Alí Rodríguez, el ministro de Hacienda de Venezuela, si parece que le hace caso a los asesores de comunicación. Salió raudo a decir que el capitalismo salvaje fue la causa de los malos manejos de los propietarios de los banquitos intervenidos. Un buen argumento. Sin embargo, Alí fue escaso con los detalles. Como es que nadie sabia lo que le pasaba en esos bancos? Como es que esos bancos cambiaron de dueño así como así? Quien decidió colocar fondos públicos en esos banquitos?
Al igual que Tiger, mucho es lo que Alí tiene que explicar. Espero que Alí salga del atolladero y que no tenga una esposa curiosa como la de Tiger, que le caiga a palos, pero de beisbol; porque supongo que un revolucionario que se respete no juega golf.
Jesus Luis
Athens, Ohio
01/12/2009